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"CASO PENSIONES" 

Amusátegui: un jubilado de oro
Juan Luis Galiacho / Yolanda Rodríguez. E-defensor.com
El pasado viernes, día 7 de mayo, los tres imputados por el denominado "caso pensiones" del Banco Santander Central Hispano (SCH) depositaban en la Audiencia Nacional la fianza de 164 millones de euros fijada por la jueza Teresa Palacios en concepto de responsabilidad civil. El presidente del SCH, Emilio Botín, el ex copresidente de la entidad, José María Amusátegui, y el ex consejero delegado, Ángel Corcóstegui, entregaban avales por valor de 56 y 108 millones de euros, cantidades cobradas por los dos últimos, respectivamente, en concepto de "jubilación" tras su salida pactada del Banco. Con esta medida paralizaban el embargo de sus bienes.

Sin embargo, esta pequeña tregua no les tranquiliza demasiado. De hecho, José María Amusátegui de la Cierva confesaba en una reciente cena con un conocido banquero su honda preocupación por la apertura de juicio oral. Y es que ahora, un año y medio después de que la jueza de la Audiencia Nacional abriera el caso de las indemnizaciones millonarias por jubilación del Banco Santander Central Hispano, se vislumbra la posibilidad de que los tres implicados, Botín, Amusátegui y Corcóstegui, puedan ir a prisión. 

La inquietud de Amusátegui se ha visto incrementada estos días con el ingreso en prisión de su amigo Manuel Prado y Colón de Carvajal, y es que ya lo dice el refrán "cuando veas las barbas de tu vecino pelar...." Pero, ¿Quién es José María Amusátegui? Pocos detalles se conocen de él, salvo que es un hombre correcto y discreto tanto en su vida pública como privada. Al contrario de otros banqueros es poco entusiasta del protagonismo en los medios de comunicación. Sí se sabe, en cambio, cómo andan sus finanzas. Gracias a los tres contratos que firmó (entre 1999 y el 2001) con Emilio Botín para cerrar su salida anticipada del SCH se conoce que, además de los cerca de 44 millones de euros que obtuvo como indemnización en "reconocimiento a su extraordinaria labor", percibe del mismo Banco una pensión de jubilación cuya cuantía anual bruta es de "5.108.603 euros", otra pensión vitalicia por haber sido consejero del SCH y una tercera, que supera el medio millón anual, en calidad de ex presidente de Unión Fenosa. A esto hay que unir, que a pesar de su salida, sigue contando con un despacho, dos secretarias, coche, acceso al avión privado de la compañía y servicio de seguridad.

Así se refleja en el contrato firmado por Emilio Botín el 14 de agosto de 2001: "D. José María Amusátegui pasará a ocupar la presidencia de la Fundación Santander Central Hispano, con el correspondiente despacho y secretaria (dos secretarias). En caso de cese del Sr. Amusátegui de la Presidencia de la Fundación, el Banco pondrá a su disposición un despacho y secretaria (dos secretarias) similares a los de la Fundación. Además,....continuará recibiendo el tratamiento y protocolo que corresponde a su condición de ex presidente, servicios de vehículos con conductor y seguridad similares a los actuales, utilización razonable del servicio aéreo del Banco, etc." 

Pero también Amusátegui posee dos mansiones, una en Marbella, en la urbanización Marbella Hill Club, y otra en la Moraleja. Esta última, con diez mil metros cuadrados, está situada cerca del Club de Golf de la urbanización madrileña, y en ella, la empresa Dragados, que él entonces controlaba, supervisó la construcción de la residencia que tiene un salón de 100 metros cuadrados rodeado de todo tipo de cuadros. De la decoración, con muebles de estilo anglosajón, se encargó la prestigiosa firma N. Parladé Antigüedades.

Nuestro jubilado de oro, en su dilatada carrera profesional, ha dirigido en la sombra Altos Hornos de Vizcaya, el INI y el Instituto Nacional de Hidrocarburos; ha sido presidente de Intelsa, Astilleros Españoles, Campsa, el Banco Urquijo Unión, Unión Fenosa y, sucesivamente, del Central Hispano y el BSCH. Ahora "Pepe", como le llaman los amigos, ha encontrado su retiro dorado colaborando en varias fundaciones dedicadas a la cultura y al arte, como la Fundación BSCH, la de Unión Fenosa o la Ortega y Gasset, lo que representa un "plus" y unas cuantas ventajas más. 

Con todo este "pequeño imperio", este gaditano, nacido en 1932, se puede dedicar a vivir bien, algo que como él mismo ha confesado en multitud de ocasiones es su gran ilusión. Este bon vivant, adora el lujo, los coches, los aviones privados -su avión fue utilizado por conocidos periodistas para acudir a la presentación del Mundial de Fútbol de 1996, en Francia- y, como buen aficionado a la astronomía y a la botánica, tiene un observatorio y un jardín con extrañas especies (araucarias americanas y los tejos japoneses) con las que se deleita en sus horas de ocio y provoca la admiración de sus invitados.

Es, en definitiva, un hombre al que le gusta el buen comer -aunque su plato favorito son los huevos fritos, y acude a Lucio, de vez en cuando, a disfrutar de ellos junto con su amigo, el propietario de El Corte Inglés, Isidoro Álvarez- , el buen vestir, se viste en Larraínzar como el Rey, con el que también comparte la afición por la caza, y al que le encanta comprar las corbatas de Chris & Cris, cuya propietaria es la hija de Valls Taberner, presidente del Banco Popular. También le gustan las fiestas, que organiza discretamente en su casa de Marbella y, sobre todas las cosas, es un apasionado de la caza, experto en levantar perdices y en cazar jabalíes. Como gran aficionado, cuenta con una espléndida colección de escopetas de los mejores fabricantes de Eibar, entre las que se incluyen varias de la marca Grulla y Pedro Arrizabalaga. 

Es precisamente en las cacerías donde se siente más cómodo. Suele ir invitado a la finca madrileña de "Los Canchos" por el consejero de Iberdrola, Miguel Ángel Aguado, pese a que Amusátegui es, en teoría, su gran "competidor eléctrico". En la última cacería mataron más de 130 jabalíes. También se le ha visto practicar esta afición junto al ex presidente de Renfe, Miguel Corsini, con quien acude a cazar faisanes a la finca "La Flamenca", en Aranjuez. A estos eventos le acompaña muchas veces su abogado, Ramón Hermosilla, el mismo que defiende a los primos Alberto Cortina y Alberto Alcocer (los Albertos) en el "caso Urbanor". 

De su vida familiar se conocen también algunos detalles. Por ejemplo, ha estado casado en dos ocasiones: una, con su prima hermana, María Luz Amusátegui Sandino, con la que tiene cinco hijos y otra, con Amalia de León Blanco, su guapa ex secretaria del Hispano, mucho más joven que él. Tal y como se recoge en los "contratos de oro" que firmó Emilio Botín, las dos esposas se repartirán conjuntamente, "por deseo expreso" de Amusátegui, la pensión de viudedad que a su fallecimiento pueda devengarse "mientras no contraigan nuevo matrimonio" y "en función del número de años de su relación" con él. También, en caso de su fallecimiento, la remuneración por ser ex consejero del SCH se repartirá de igual forma entre sus esposas. 

Como buen vividor y noctámbulo, a Amusátegui no le gusta madrugar. Es de todos conocida su afición a llegar tarde al trabajo, aunque nunca ha puesto reparos por alargar su jornada laboral. Sus allegados aseguran que era un experto cerrando acuerdos durante largas cenas. Este hombre de aspecto campechano hace toda su vida en el selecto barrio madrileño de Salamanca, donde ha encontrado los establecimientos preferidos para comprar sus corbatas, sus municiones, sus muebles y tomar café. Es considerado en sus círculos íntimos como amable, extrovertido y parlanchín (le gusta ser "la voz cantante en las cacerías", donde suele contar todo tipo de intimidades). Su frase preferida en las reuniones es, en referencia al otro imputando en el "caso de las pensiones", su consejero Ángel Corcóstegui: "Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me dejes solo ni de noche ni de día". Amusátagui siempre ha dicho a sus amigos que Corcóstegui era su confidente.

Desde su jubilación, "Pepe" es un habitual de entierros, bodas y otros actos sociales, como la manifestación por los atentados del 11-M, donde estuvo junto al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. Igualmente, ahora dedica mucho más tiempo a sus nietos e hijos. El mayor de sus hijos, José María, está casado con María Barreiros, hija de Valeriano, conde consorte de La Coruña, y familiar directo de Mari Luz Barreiros que fue la esposa del editor Jesús de Polanco. Otra de sus hijas, Inmaculada, es veterinaria, especializada en temas caninos, y a ella, su padre, le consiguió un piso en la calle Platerías de Madrid, en un edificio próximo a donde vivía el ex director general de la Guardia Civil, Luis Roldán. 

Sin embargo, parece que las cosas se le pueden complicar. Esta vida de lujo, ocio y desahogo se puede ver interrumpida si prospera el auto de juicio oral decretado por la jueza Teresa Palacios. Concretamente, la magistrada acusa a Botín, Amusátegui y Corcóstegui de los delitos de apropiación indebida y/o administración desleal. El "caso pensiones" arrancó tras las acusaciones de un accionista minoritario del SCH, el abogado Juan Francisco Franco Otegui, y del ex banquero condenado en el "caso Banesto", Rafael Pérez Escolar. Ambos solicitan penas para los tres imputados que oscilan entre los 4 y 12 años de cárcel. Concretamente, piden 12 años de cárcel para Botín y 8 años para los otros dos acusados en el caso de que sean encontrados culpables de apropiación indebida, o bien de 6 años para el presidente del SCH y 4 años para Amusátegui y Corcóstegui si son condenados por administración desleal. 

Aseguran que los tres ocultaron a los accionistas del SCH las cantidades firmadas, que pactaron al margen de los estatutos y de espaldas al Consejo de Administración tanto del Santander como del Banco Central Hispano antes de la fusión. Para el abogado acusador Franco Otegui: "Ángel Corcóstegui, ex vicepresidente y consejero delegado de SCH, se marchó con una indemnización de 108 millones de euros. Y el caso de Amusátegui es consecuencia directa de que Botín no quiso esperar seis meses a que se jubilara sin derecho a indemnización, lo que perjudicó a los intereses de los accionistas". 

Por eso reclama a Amusátegui -conjuntamente con Botín- la cantidad de 56.095.790 euros en que se calcula la cuantía que ha cobrado hasta la fecha: 43,75 millones de euros en concepto de "bonus" a su "extraordinaria labor" más las dos pensiones vitalicias (jubilación y como ex consejero del SCH), cuya cifra supera a día de hoy los 12 millones de euros. Todo indica que el puente de plata que tendió Botín a Amusátegui y Corcóstegui para que dejaran el SCH está a punto de derrumbarse. 

  

 

 
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