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La política de Rodríguez Zapatero y de su Gobierno de ¡Aquí no pasa nada, viva la tolerancia!, heredera del "España va bien", ha dado lugar al resurgir de grupos de ultraderecha. En los últimos tiempos, debido a la falta de cumplimiento y seguimiento de las normas más simples por parte de los poderes públicos, se nota una excesiva presencia de los grupos ultraderechistas en la vida española. Además, bajo la pretendida imagen de "honorabilidad" de las formaciones de la extrema derecha, se esconden grupos neonazis, neofranquistas o neofascistas violentos surgidos en los últimos años con una gran presencia en Internet, la plataforma ideal para lanzar sus consignas entre los jóvenes.
Los movimientos ultraderechistas españoles, de momento, no buscan resultados electorales, aunque ya están creciendo desde abajo al igual que hicieron durante muchos años los neonazis alemanes antes de levantar la cabeza. Están presentes en todas las comunidades autónomas, aunque destacan en Cataluña, Valencia y Madrid. Precisamente, en Cataluña está establecido el único partido español "antiimigración" con representación municipal: la Plataforma per Catalunya, una organización liderada por Josep Anglada, un antiguo seguidor de Blas Piñar. En las pasadas elecciones municipales sacó un concejal en Vic (1.229 votos, 7,5%), otro en El Vendrell (774 votos, 6,2%), en Cervera (394, 9,2%) y en Manlleu (492, 5,6%). Se presenta como un partido catalán preocupado por "la defensa del Estado de bienestar, de la identidad nacional y de la cohesión social".
Junto a esta plataforma aparecen otras fuerzas de la ultraderecha como Democracia Nacional (DN), compuesta por elementos procedentes del neonazi Círculo Español de Amigos de Europa (CEDADE), de las Juntas Españolas y del Frente Nacional Español, partido ya disuelto que era una ramificación del liderado por el ultra francés Jean Marie Le Pen y que compartió oficina con el sindicato Manos Limpias, en el barrio madrileño de Moncloa. Junto a ellos, figura el partido ultraderechista España 2000, dirigido por el abogado José Luis Roberto Navarro, propietario de la empresa Levantina de Seguridad y presidente de los Clubes de Alternes de la Comunidad Valenciana.
Otro grupo ultra de reciente aparición es Alternativa Española (AES) que el pasado 5 de junio convocó una manifestación bajo el lema "¡Zapatero embustero! La tolerancia que predicas no es la que practicas", en un claro intento de manipular la manifestación de la Asociación de Víctimas de Terrorismo celebrada el día previo con claro éxito. Este grupo de la ultraderecha intentó días antes lanzar una campaña publicitaria en distintos medios de comunicación que no fructificó. Entre ellos, se intentó utilizar a la Cadena COPE y al programa "La Mañana", de Jiménez Losantos, que finalmente no permitieron la difusión de las referidas cuñas publicitarias, iniciando AES una campaña de desprestigio contra la Conferencia Episcopal que había dado "orden expresa de no admitir estas cuñas" de corte fascista.
Alternativa Española, cuyo secretario general es Javier López-Dieguez y que se ha convertido en la sucesora de Fuerza Nueva (partido que fue disuelto oficialmente en 1982), tiene como lema: "la defensa de la vida, el rechazo a los matrimonios homosexuales, la defensa del matrimonio, de las raíces cristianas de España y la oposición a la reforma estatutaria....". Su líder, López- Dieguez, es un abogado madrileño, de 47 años, casado y padre de seis hijos, consejero de varias empresas y "católico comprometido", unido a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que dirigiera el cardenal Raztinger, hoy Papa Benedicto XVI.
López-Dieguez dio recientemente una conferencia en el Parlamento de Estrasburgo invitado por eurodiputados conservadores ingleses. Se trataba de hacer campaña por el "no" a Europa. La conferencia le fue preparada por el profesor Francisco Torres García que ejerce de portavoz de AES, organización cuya página web se inicia con una foto con el escudo preconstitucional español y otra del llamado "Generalísimo Francisco Franco". Este grupo fue quien denunció ante la Fiscalía del Tribunal Supremo a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, por la retirada de la estatua ecuestre de Franco en Madrid, por un posible delito contra el patrimonio artístico y otro de prevaricación.
El partido AES, creado precisamente cuando gobernaba el PP con mayoría absoluta, es uno más del ramillete de grupos de la ultraderecha que conforman el disperso panorama nacional. El mapa de la extrema derecha española dista mucho de haberse ordenado y cuenta con no pocas diferencias, incluso personales, pero los actuales procesos de renovación ideológica y generacional pueden facilitar la convergencia entre sus dos polos: el tradicional católico y el nacional populista. En el primer polo se encuentra el llamado Foro Arbil que reúne a un grupo de universitarios y profesionales repartidos en distintos grupos provinciales en España, con ramificaciones en Chile y en México. Este foro, que edita una revista con su mismo nombre y cuyo director es Alberto Fernández, trata de difundir "los valores que lleva implícitos la Cosmovisión Católica y, específicamente, la Hispanidad, entendida como la Cristiandad encarnada en el mundo hispánico". Está inscrito en el Registro Nacional de Asociaciones con el CIF, G-47042924.
Su cuartel general se encuentra en Zaragoza y su lema es "por la vida, la familia, la educación, la dignificación del trabajo, la unidad histórica, territorial y social de la Nación, y por la regeneración moral y material de Nuestra Patria y el mundo". La única lealtad que el Foro Arbil exige a sus miembros es "la de un hijo con la Iglesia Católica como Madre (...) En definitiva los puntos desarrollados en la Veritatis Splendor y la Centesimus Annus por Juan Pablo II".
A este Foro está vinculado el abogado Alfonso Coronel de Palma, presidente de la Asociación Católica de Propagandistas y Canciller de la Universidad San Pablo CEU. Unidos a esta última universidad privada dirigida por Coronel de Palma aparecen otros grupos de la ultraderecha como E-cristians, una organización radicada en Barcelona que tiene como lema "el encuentro de entidades y personas católicas y cristianas para promover la presencia de la concepción y el sujeto cristiano en el espacio público". Su líder es Josep Miró i Ardèvol, un ingeniero agrícola barcelonés, de 57 años, que fuera Conseller de Agricultura y asesor personal de Jordi Pujol. Josep Miró fue uno de los fundadores de CiU en 1974 y hoy lidera las posturas más ultracatólicas vinculadas a la llamada Agora Marianista, en "una defensa de los valores evangélicos desde una perspectiva de implicación política en la realidad". Miró i Ardèvol ha llagado incluso a afirmar que "Franco no era católico".
Este movimiento ultra de E-cristians está unido a la Universidad catalana Abat Oliva (dependiente del CEU). Su rector, José María Alsina Roca, que durante años fue director del Departamento de Humanidades de esta universidad privada y, a la vez, profesor de la Universidad de Barcelona a tiempo completo, sin que conste que hubiera pedido la compatibilidad, también pertenece a "Schola Cordis Iesu", a la que están entregados varios profesores destacados de esta Universidad. Se trata de personajes ultracatólicos que han hecho de la defensa de la familia y la lucha contra el aborto su terreno de juego preferido.
Otro grupo ultra con ramificaciones universitarias es Comunión Tradicionalista Carlista. Estos grupos vinculados al movimiento carlista celebran la festividad de los Mártires de la Tradición (10 de marzo) con escudos preconstitucionales y gritos de "cara al sol". También unido al tradicionalismo carlista se encuentra el rector de la Universidad Herrera Oria de Valencia, Alfonso Bullón de Mendoza y Gómez de la Serna. Bullón es doctor en Historia y Premio Extraordinario por la Universidad Complutense de Madrid y es, desde 1993, profesor de la Universidad CEU. Entre sus publicaciones destacan obras de corte derechista : "La Primera Guerra Carlista" y "El Alcázar de Toledo; final de una polémica". Además es Patrono de la Fundación Universidad Fernando III. Los representantes de estos grupos tradicionalistas y de la ultraderecha se suelen reunir en Madrid en la llamada "Gran Peña", una especie de casino en el número 3 de la Gran Vía madrileña.
Al margen de la Universidad y de la política, los ultras españoles aparecen vinculados al mundo del deporte, en particular del fútbol. Todos ellos (Utras Sur, Ultras Boys, Ultras Violetas, Ultras Yomus, Frente Atlético, Ultras Cartago, Escuadrón Verdiblanco....) tienen su página web donde lanzas sus mensajes de corte fascista, amparándose en el vacío legal existente en la red. Estos mismos grupos ultras también se han introducido en el mundo taurino, en concreto, los grupos unidos al equipo de fútbol del Español de Barcelona acuden al tendido 5 de la Monumental en la Ciudad Condal y forman parte de la Plataforma de la Defensa de la Fiesta Nacional en Cataluña.
Este incremento de los parámetros neonazis, que se viene produciendo en España en los últimos tiempos, es una prueba latente de que existe una gran penetración de las ideas de extrema derecha en diversos ámbitos, como la Universidad, los estadios de fútbol, los barrios populares o los territorios de las tribus urbanas en los que tradicionalmente estaba ausente. Todo gracias a la política de "tolerancia", del ¡Aquí no pasa nada!, de un señor llamado Rodríguez Zapatero. |