"EL CASO TELECINCO"
Durante estas fechas, Miguel Durán, ex
director general de la ONCE, desvió ilícitamente
hacia sus sociedades patrimoniales al menos
1.100 millones de pesetas, fruto de la venta
de acciones de Tele 5. Así consta en
el auto que el 27 de marzo de 1998 dictó el
juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón
tras la investigación realizada por la Fiscalía
Anticorrupción en el llamado caso Tele 5.
En el auto, Garzón empleaba los términos
"enriquecimiento indebido" y
"desplazamiento patrimonial
injustificado", y textualmente afirma que
"se procuró un negocio jurídico
ficticio para encubrir un beneficio tan ilícito
como personalísimo en favor de Miguel Durán".
En el periodo investigado entre 1990 y 1995, Durán
figuró como presidente de la cadena de
televisión en representación de la
Organización Nacional de Ciegos (ONCE)
sin poseer ninguna acción a título personal.
Y aunque la ONCE abandonó Tele 5
en abril de 1993, Miguel Durán
permaneció en el cargo de presidente hasta el
15 de mayo de 1996, con la aquiescencia de Silvio
Berlusconi.
En esos años de ordeno y mando en la cadena
de televisión Tele 5, el grupo formado
por Durán, su abogado Santiago Muñoz
Machado, entonces vicepresidente de Tele 5,
y los empresarios pacenses Ángel Medrano
Cuesta y Rafael Álvarez Buiza Diego, urdió
un complejo entramado financiero con el que
consiguió incrementar el volumen de sus arcas
patrimoniales. Las investigaciones judiciales
cifran en 5.371 millones de pesetas las
plusvalías irregulares que obtuvieron sólo
por la venta del paquete de la sociedad
instrumental Promociones Calle Mayor S.A., que
poseía el 15% de la cadena privada de
televisión, aunque el desembolso había sido
realizado por la ONCE, a través de
Divercisa 1 .
El informe elaborado por la Fiscalía
Anticorrupción recoge que "entre
Divercisa y Promociones Calle Mayor S.A existía
una vinculación muy superior a la de Anaya
con Fernández Montreal; no sólo porque los
socios de Promociones Calle Mayor, Álvarez
Buiza y Medrano Cuesta, eran absolutamente
ajenos al negocio audiovisual y fueron
introducidos como socios de la cadena por Miguel
Durán, sino también porque los
desembolsos necesarios para la suscripción de
las acciones de Telecinco SA,
que tenían que hacer los extremeños (Medrano
y Buiza), los pagó Divercisa (ONCE)".
Las operaciones con las que engrosaron sus
cuentas corrientes, que Garzón califica en su
auto de "ficticias y falsarias",
comenzaron tras la salida del accionariado de Tele
5 en enero de 1990 del propietario de la
editorial Anaya, Germán Sánchez Ruipérez, y
del entonces propietario de Chocolates Trapa,
Juan Fernández Montreal.
En esa fecha, el paquete del 15% de Fernández
Montreal fue adquirido por la ONCE a
través de Divercisa por 2.250 millones de
pesetas. De esta forma, se hacía con un 40%,
porcentaje que superaba el límite marcado por
la Ley, por lo que hubo que
"maquillar" dicha compra.
Se inició una "trama financiera"
cuyos cerebros fueron el abogado Muñoz
Machado y Miguel Durán. Para ocultar
la operación ante los ojos de la Administración
se completó un perfecto engranaje de ingeniería
financiera, complicado y difícil descubrir
para cualquier persona ajena al eje de la
conspiración. Un 10% de estas acciones se
registró a nombre de la sociedad instrumental
Invermedia, que con carácter fiduciario lo
pasó a la empresa de Muñoz Machado, Asesores
Jurídicos Tributarios SA. Este paquete fue
luego vendido a Servifilms Spain Cinematográfica
SA, propiedad de Jacques Hachuel, quien
actuaba bajo la supervisión de Mario Conde,
entonces presidente de Banesto.
La transmisión de estas acciones se realizó
sin que la Secretaría General de
Comunicaciones tuviera conocimiento.
Finalmente, el paquete afloró en 1997, cuando
Prensa Española de Medios Audiovisuales S.A,
propietaria del diario ABC, adquirió las
acciones. Poco después, en enero de 1998, se
venderían a Planeta Corporación, del editor
catalán José Manuel Lara.
El otro 5% restante de Fernández Montreal
fue traspasado a Promociones Calle Mayor, que
de esta manera se situaba con el 15% del
capital social de Tele 5.
Pero las desviaciones monetarias se iniciaron
en diciembre de 1991 cuando se traspasó un 8%
del capital total que poseía Promociones
Calle Mayor, por 4.000 millones de pesetas, a
la empresa instrumental de Silvio
Berlusconi, Deinde, con sede en el Banco
Internacional de Luxemburgo. El informe de la
Fiscalía Anticorrupción relata que "el
grupo Fininvest compró el paquete del 8% de Tele
5, con lo que su participación en la
cadena superó, aunque fuera clandestinamente,
el límite legal, ascendiendo hasta el 33%,
vulnerando no sólo la Ley Administrativa,
sino orquestando toda una maniobra falsaria
con la colaboración fundamental de Santiago
Muñoz Machado y Miguel Durán".
Con esta operación, Durán, Muñoz
Machado, Medrano y Álvarez
Buiza consiguieron un beneficio de 3.200
millones de pesetas respecto a los 800
millones pagados en su día. El dinero fue
repartido en varias operaciones. Primero, se
justificó un pago, en concepto de
"servicios varios", por un importe
de 426.956.521 pesetas a beneficio de la
sociedad DINV SA, una sociedad patrimonial de Miguel
Durán ubicada en Sant Boi de Llobregat
(Barcelona), donde el ciego de Azuaga ha
montado la base de sus nuevos negocios
inmobiliarios y recreativos.
A este respecto, el auto de conclusiones del
juez Garzón es claro y diáfano: "no
consta que tales servicios fueran prestados
nunca; no consta que DINV tuviera actividad
alguna fuera de la provincia de Barcelona,
donde tiene su domicilio fiscal y su actividad
declarada; no consta tampoco que Promociones
Calle Mayor tuviera nunca actividad alguna
fuera de Cataluña; y, finalmente, ni DINV ni
Promociones Calle Mayor han declarado IVA
repercutido o soportado". La cifra
declarada de negocios de DINV en el ejercicio
de 1993, periodo en el que se realizó el
pase, fue de 429.500.000 pesetas. Es decir,
que, en ese año, su única actividad prácticamente
fue el cobro procedente de Promociones Calle
Mayor".
Otra partida del montante global, ésta de 200
millones de pesetas, se desvió a Media
Investment SA. Una sociedad, que luego cambiaría
su denominación por Albavieja SA, propiedad
de Santiago Muñoz Machado, Álvarez Buiza y
Ángel Medrano, y cuyo objeto social es la
promoción inmobiliaria en la provincia de
Madrid. Según Garzón, no existe "el
menor indicio de que Media Investment o
Albavieja prestaran servicio alguno".
Y finalmente, del beneficio obtenido de los
3.200 millones de pesetas de la venta del 8%
de Promociones Calle Mayor, se desviaron 1.000
millones hacia la sociedad Golf del Guadiana
S.A. por la supuesta "comisión de
intermediación en la venta de acciones de Tele
5". Las investigaciones judiciales
también reflejan que "no existe
constancia alguna de que Golf del Guadiana,
cuyo objeto social no tiene relación alguna
con los medios de comunicación, realizara
intermediación alguna en ninguna venta de
acciones de Telecinco S.A"
2.
Pero el engranaje financiero para desviar el
dinero no termina aquí. Otra de las
operaciones especulativas del llamado caso
Tele 5 fue la venta del 1% de Promociones
Calle Mayor a la empresa Extremeña de
Comunicación SA, cuyos principales
accionistas son Medrano y Álvarez Buiza y en
la que figura como administrador único Muñoz
Machado. Esta venta supuso para ellos un
beneficio de 395 millones de pesetas.
Este paquete accionarial fue después
traspasado a dos sociedades instrumentales,
Deinde y Media Investments. Esta última es
controlada por Muñoz Machado, quien más
tarde vendió su mitad logrando otra plusvalía
de 380 millones.
La rueda continuaba rodando y nadie la paraba.
En 1992, Silvio Berlusconi y Miguel
Durán decidieron una nueva transmisión
de acciones de Tele 5, con el fin de
distribuir, supuestamente, un 5% del capital
de Promociones Calle Mayor entre sus
directivos. Para ello, se empleó como
intermediarias a las sociedades Octubre de
Comunicación S.A y Televisión y Espectáculos
S.A., ambas constituidas en el despacho de Muñoz
Machado.
En este contrato se establecía que, si bien
el valor de las acciones que se transmitían
era de 1.600 millones de pesetas, "el
precio que ha sido necesario satisfacer para
hacer efectiva la transmisión de las acciones
asciende a 3.376 millones de pesetas". Así,
de nuevo, se desviaban 1.776 millones del
patrimonio de Tele 5 hacia las cuentas
personales de Miguel Durán y sus
socios.
Las plusvalías se distribuyeron de la
siguiente manera: 500 millones de pesetas
fueron transferidos a Pléyade S.A, una
sociedad controlada por Muñoz Machado y cuyo
administrador único es Miguel Durán.
El pago se hacía en concepto de la adquisición
de una productora cinematográfica por Telecinco,
operación que nunca se realizó 3.
Además, Pléyade S.A no justificó este
cobro, lo que supuso otro presunto fraude en
la tributación del Impuesto de Sociedades.
Según el auto judicial, "el pago
correspondía a un negocio jurídico ficticio;
ésta y las demás sociedades fueron
utilizadas como meras pantallas de una
maniobra contractual groseramente urdida con
el único fin de dotar de cobertura formal a
un desplazamiento patrimonial
injustificado".
Los 500 millones de pesetas transferidos a Pléyade
S.A fueron repartidos en cuatro partes.
Primero, 150 millones de pesetas se entregaron
a DINV, la empresa de Miguel Durán,
"en concepto de un préstamo", del
que no consta el motivo ni la devolución.
En segundo lugar, otra sociedad de Durán,
Sirdam S.A, recibió también un supuesto préstamo
de 80 millones de pesetas. Después, unos 244
millones se invirtieron en letras del tesoro
y, por último, se concedió un préstamo de
26 millones a Aglafow S.A., una sociedad
controlada por Francisco Javier Muñoz
Machado, hermano del entonces vicepresidente
de Tele 5.
Otra parte de los 1.776 millones de pesetas de
plusvalías obtenidos por la venta del 5% de
Promociones Calle Mayor fueron a la empresa
inmobiliaria Golf del Guadiana, en concreto
976 millones.
De esta cantidad, Golf del Guadiana transfirió
175 millones de pesetas a DINV (Miguel Durán)
por servicios supuestamente prestados en el
ejercicio de 1994. El auto judicial recogía
que "como quiera que no se conoce
actividad alguna de Golf del Guadiana en
Cataluña, forzoso es suponer que nuevamente
se procuró un negocio jurídico ficticio para
encubrir un beneficio tan ílicito como
personalísimo a favor de Miguel Durán".
Y para completar la desviación de los 1.776
millones, se realizaron otros dos pagos. Uno
de 200 millones de pesetas y otro de 100 a
favor de Medios Audiovisuales Extremeños,
sociedad controlada por las mismas personas.
El pago de estos 200 millones se justificó
"por supuestas prestaciones de servicios
relativos a retransmisiones deportivas en
Extremadura", que jamás se prestaron y
para los que Medios Audiovisuales Extremeños
carecía de infraestructura, personal,
capacidad y alta en el registro
correspondiente. La Inspección de Tributos de
Badajoz considera que "esta sociedad no
tiene gastos de personal, por lo que es una
sociedad inactiva".
El otro pago de 100 millones de pesetas a
Medios Audiovisuales Extremeños sirvió para
suscribir fondos de inversión en 1993. Todas
estas operaciones se realizaron con el visto
bueno de Silvio Berlusconi.
A cambio de colaborar en estas operaciones
supuestamente fraudulentas, el ex primer
ministro italiano llegó a tener de una manera
"clandestina" hasta al menos un 65%
del capital social de Tele 5 4
. Una cifra que la Fiscalía de Milán aumenta
hasta el 80%.
Este dato se basa en un informe, de 800 páginas,
elaborado por la compañía británica de
revisión contable Kpmg que rastreó las
cuentas de Fininvest por encargo de la Fiscalía
de Milán. El informe contable indica que
entre 1991 y 1995, durante el mandato de Miguel
Durán como presidente de Telecinco,
el Grupo Fininvest llegó a controlar el 80%
de la cadena de televisión española a través
de varios socios a los que transfirió el
dinero necesario para hacer frente a la compra
de acciones desde una serie de sociedades
secretas.
Los técnicos de la firma Kpmg definen la
operación Tele 5 en los siguientes términos:
"Se trató de la distribución de
financiación a los socios del grupo Fininvest
para permitirles adquirir acciones de Tele
5. Ello, debido a que, según la normativa
española, el grupo Fininvest no podía poseer
más del 25% del capital, que ya controlaba a
través de RIT (cabecera del grupo italiano).
Los socios elegidos fueron el grupo alemán
Kirsch, el Banco Internacional de Luxemburgo y
la Organización Nacional de Ciegos de España
(ONCE)" 5.
Estos pactos de compra de acciones se
redactaron minuciosamente. El informe de Kpmg
afirma que "en 1993 la ONCE recibió
primero 2.625 millones de pesetas y más tarde
una suma en torno a los 1.500 millones de
pesetas, que habría sido versada por la SBF (Silvio
Berlusconi Financiaría) a través de la
sociedad Rodenko, del compartimiento reservado
de Fininvest". A cambio, la ONCE,
de Durán, concede una irrevocable y
exclusiva orden de venta de un paquete del 25%
de las acciones de Telecinco, valoradas
en 49.000 millones de liras.
Las operaciones de compra realizadas por el
grupo Kirch, según este informe británico,
son más complejas e implican a más
sociedades del grupo B de Fininvest . Los
fondos proceden de All Iberian y German
Developments, las dos principales sociedades off-shore,
y pasan a las sociedades testaferro a través
de Solidal, una sociedad luxemburguesa
controlada Livio Gironi, que fuera director
financiero de Fininvest.
El detallado informe de la sociedad de revisión
contable Kpmg fue entregado al fiscal ayudante
de Milán, Francesco Greco, el 31 de mayo de
1999. Para el abogado David Mills, el técnico
británico que elaboró toda la ingeniería
financiera secreta del grupo Berlusconi,
conocida como la "Fininvest B", la
operación de control de Telecinco costó
a las arcas del grupo italiano en torno a los
39.000 millones de pesetas (456.700 millones
de liras).
Sin embargo, no todo fue invertir dinero para Silvio
Berlusconi en su aventura mediática en
España. Los beneficios para su grupo por su
incursión en la televisión privada española
llegaron muy pronto, antes, incluso, de
quedarse con el control absoluto del capital
social de la cadena.
Así, un año después de la concesión del
canal privado de televisión por el Consejo de
Ministros a la sociedad Gestevisión-Telecinco,
el magnate italiano ya había recuperado más
del doble de la inversión inicial que realizó
para constituir dicha empresa. Esto lo logró
gracias a la firma de dos contratos por los
cuales cedió la marca "Tele 5"
y vendió los antiguos estudios cinematográficos
Roma a la cadena por un importe total de 5.680
millones de pesetas, al cambio de hoy 34,14
millones de euros .
El contrato de cesión de la marca "Tele
5" a sus socios, entre ellos Miguel
Durán, quedó establecido en 2.175
millones de pesetas, mientras la venta de los
Estudios Roma se realizó por un importe de
3.505 millones de pesetas.
Los contratos de cesión y venta fueron
formalizados el mismo día, el 9 de octubre de
1990, por el entonces director de la cadena
privada de televisión, el rumano Valerio
Lazarov, y por uno de los representantes de
Fininvest, Mario Mutti, interviniendo como
fedatario público el Corredor Oficial de
Comercio, Jaime Velayos Gómez.
Ese día, Silvio Berlusconi cedió la
marca "Tele 5"para que
formara parte de la denominación social del
canal español por un período de diez años,
renovable por periodos iguales de tiempo. Esta
operación ya se había realizado con
anterioridad en las cadenas de televisión
controladas por Berlusconi en Italia,
Francia y Alemania.
La marca Tele 5 aparece registrada en
España desde el 18 de noviembre de 1985
dentro de las clases 35, 38 y 41, las cuales
se refieren a la prestación de servicios
publicitarios, de comunicación y organización
de programas y espectáculos. Por tanto, la
marca Tele 5 se registró en España
cuatro años antes de la concesión de la
cadena por parte del Consejo de Ministros 8
.
Berlusconi también obtuvo otros
beneficios añadidos por parte de Miguel
Durán y sus socios. Entre ellos, la
facturación anual a Gestevisión de "las
tasas y demás derechos que por razón de la
inscripción, concesión, renovación o
defensa de la marca, sean exigibles".
Pero además, un contrato complementario del
anterior, firmado el mismo día, con idénticos
protagonistas, aseguraba a Berlusconi
el control absoluto sobre la marca "Tele
5" en caso de que sus empresas
abandonasen el accionariado de la cadena. En
concreto, se indica que "Gestevisión-Tele
5 se compromete a trasmitir a Fininvest,
sin ningún coste, la marca Tele 5, si
Fininvest decide vender su participación en
el capital de Gestevisión-Tele 5 a una
persona o compañía distinta del grupo
Fininvest".
Con esta operación Berlusconi comenzó
a recuperar rápidamente su inversión en el
canal español de televisión, que se completó
con la venta a sus socios de los antiguos
Estudios Cinematográficos Roma S.A., situados
en la zona industrial del barrio madrileño de
Fuencarral, donde hoy se encuentra la sede de Tele
5. La venta se llevó a cabo a través de
la empresa del grupo Fininvest, Video Time
Finanziaria SpA, propietaria al 100 por 100 de
las acciones de los citados estudios. En
nombre de Gestevisión Tele 5 intervino
la empresa participada por la ONCE de Durán,
Producciones Televisivas Cinco SA,
representada por Valerio Lazarov 9
.
De esta forma, Berlusconi logró no sólo
recuperar su inversión inicial en Tele 5,
sino ganar dinero a los pocos meses de la
concesión televisiva, que se produjo, según
acuerdo del Consejo de Ministros socialista,
el 25 de agosto de 1989.
El caso Tele 5 se destapó a raíz de
la famosa amnistía fiscal concedida por el
gobierno socialista en 1996. La Fiscalía
Anticorrupción inició sus investigaciones
gracias a una información de la Fiscalía de
Milán, que avisó que en el registro de una
sede de Fininvest había aparecido documentación
según la cual Berlusconi dominaba más
del 80% de las acciones de la cadena. Al mismo
tiempo, los fiscales españoles comprobaron
que la Agencia Tributaria, por su cuenta había
inspeccionado a compañías ligadas la cadena
de televisión como Telefuturo, Gestevisión y
Publiespaña, dentro de los 600 expedientes
incluidos en la supuesta amnistía fiscal del
PSOE denunciada por el entonces líder de la
oposición José María Aznar. La Unidad de
Vigilancia contra el Fraude abrió el
expediente 20/96 contra Tele 5.
Tres equipos diferentes de Inspección
Tributaria aprecian indicios de delito fiscal
al inspeccionar las sociedades del grupo
televisivo y solicitan que se comunique a la
Fiscalía, sin embargo la dirección de la
Agencia Tributaria no lo hace. Ante este
hecho, Anticorrupción reclama los expedientes
administrativos que no se le envían por parte
de la dirección de la Agencia Tributaria
hasta un día después de la fecha en que los
delitos habían prescrito. No obstante, la
prescripción judicial no se produce porque la
Fiscalía, a pesar de no disponer de los
expedientes oficiales, denuncia el caso el 23
de julio de 1997 ante el Juzgado nº 5 de la
Audiencia Nacional, cuyo titular es Baltasar
Garzón, que de inmediato abre las diligencias
262/97 y registra las oficinas de Tele 5.
Desde entonces se produjo todo un cúmulo de
actuaciones policiales y judiciales, como la
imposición de una fianza de 100 millones de
pesetas a Miguel Durán para evitar su
ingreso en la cárcel, cosa que pedía el
entonces fiscal anticorrupción adscrito al
caso Carlos Castresana, hoy en el Tribunal
Supremo. Lo mismo que solicitaba para el
abogado Santiago Muñoz Machado y los
empresarios pacenses Angel Medrano y Rafael
Alvárez Buiza, que también tuvieron que
depositar unas fianzas millonarias de 150
millones de pesetas y 75 millones,
respectivamente, para evitar dormir entre
rejas 10.
La posibilidad de ir a la cárcel parecía que
a Durán poco le importaba. Parecía
tomarse todo eso a chacota y recurría a
chistes fáciles y frívolos:
-Yo confío siempre en la justicia divina y en
la humana. Pero el único problema que tiene
todo este jaleo es que, con unas cosas y
otras, a uno se le baja la libido, pero espero
recuperarla.... No me hacía gracia que por
una tontería tuviera que ingresar en un
domicilio que no es el mío", dijo el 28
de abril de 1998 a su salida de la Audiencia
Nacional acompañado del brazo de su
inseparable "espía", José Manuel
Dolader."
[1] Promociones
Calle Mayor es una sociedad inactiva que, según
la Inspección de Tributos de Badajoz, carece
de empleados y únicamente se dedica a la
tenencia de un patrimonio. Esta sociedad fue
introducida por Miguel Durán en el
accionariado inicial de Tele 5 porque la ONCE
necesitaba un testaferro al no poder superar
el límite legal establecido por ley, del 25%.
Este porcentaje ya lo tenía cubierto a través
de su sociedad instrumental Divercisa.
[2] Golf del Guadiana
es una sociedad inmobiliaria radicada en
Badajoz que pertenece a Álvarez Buiza,
Medrano, Muñoz Machado (a través de su
sociedad patrimonial Jaralta S.A) e,
indirectamente, a Miguel Durán, que disponía
de participaciones en las parcelas que se
comercializaban junto al campo de golf de
Badajoz, a través de una empresa de la ONCE.
[3]La Fiscalía
Anticorrupción considera en su informe que
"el enriquecimiento indebido derivado de
esta operación debe corresponder a los
imputados Muñoz Machado y/o Durán
Campos".
[4] Esto se desprende
del informe de la Fiscalía Anticorrupción,
que hizo suyo el juez Baltasar Garzón,
entonces titular del Juzgado Central número 5
de la Audiencia Nacional que instruyó el
caso.
[5] Dentro del informe
se recoge a su vez esta declaración de
Arnaldo Bo, un socio de Arthur Andersen
Consulting, la empresa auditora que certificó
las cuentas del grupo Fininvest. "Era
1993 y, en sustancia, se me dijo que Fininvest
había financiado la compra de más del 50% de
Telecinco (...) estaba claro, y Alfredo
Messina, director general de Fininvest, fue más
explicito: la Fininvest controlaba Tele 5 al
disponer de cerca del 80% de la televisión. Añadió
que estaban tranquilos pese a la violación de
la Ley sobre la concentración televisiva española,
porque existía un interés general por el
desarrollo de la televisión comercial en España..."
[6] El informe de la
consultora británica Kpmg indica que los 22
holdings italianos que integran el Grupo
Fininvest tenían una versión exterior, una
especie de Fininvest de clase B, integrada por
64 sociedades off-shore. Todas tenían sede en
paraísos fiscales europeos como Islas Vírgenes,
Guernsey y Jersey, y efectuaban sus
operaciones financieras a través de bancos
suizos y sociedades fiduciarias de Londres o
Luxemburgo. Luego se instalarían en las
Bahamas. Este grupo de empresas secretas movió
entre 1989 y 1996 alrededor de 80.000 millones
de pesetas.
[7] La inversión
inicial de Berlusconi en Tele 5, según su
declaración ante la Dirección General de
Transacciones Exteriores, fue de 2.500
millones de pesetas, de los cuales 250
millones fueron desembolsados en marzo de
1989, en el momento de la constitución de la
sociedad Gestevisión SA; otros 750 millones
fueron satisfechos en enero de 1991: y, el
resto, 1.500 millones, en octubre de ese mismo
año, fechas éstas en las que ya se habían
firmado los contratos mencionados y Berlusconi
tenia liquidez, conseguida de la propia
cadena, para poder hacer frente a los pagos.
[8] Tele 5 es una marca
internacional, registrada con el número
499.572, de la que es propietaria la compañía
italiana Finanziaria d´ Investimento Finivest
SpA, domiciliada en el número 2 de Vía
Rovani, de Milán.
[9] El importe de la
venta fue de 3.505 millones de pesetas,
desglosados en los siguientes plazos:
550.541.000 pesetas desembolsadas antes de la
firma del contrato; otros 150.541.000 pesetas
el 15 de noviembre de 1990; 1.402 millones el
15 de noviembre de 1991; y otros 1.402
millones el 15 de julio de 1992.
[10] Auto del juez
Baltasar Garzón de 28 de abril de 1998.
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