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Los especuladores del balompié
Por Juan Luis Galiacho
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Hemos puesto punto y final a la llamada "Liga de las Estrellas" en el balompié español y ya nos hemos puesto a soñar con el Mundial de Alemania. Pero lo que hoy les quiero contar que los jugadores, al margen de la pelota redonda, se mueven en los mas variopintos negocios. Llámese Emilio Butragueño, el todavía "jefe" deportivo del Real Madrid y uno de los principales inversores en plazas de garajes en la Comunidad de Madrid, o Valery Karpin, el ruso que jugó en el Celta de Vigo y en la Real Sociedad, dedicado por completo al mundo de la empresa. Su principal sociedad se dedicada ya al mundo del ladrillo. Controla los más importantes edificios antiguos del centro de Vigo, que quiere rehabilitar para construir viviendas de lujo y hoteles de cinco estrellas. Como buen empresario de la construcción ahora quiere inmiscuirse también en el negocio del fútbol, casos así hay por doquier en la geografía deportiva española.
Pero lo importante del caso es que de nuevo la construcción y el fútbol se juntan e interseccionan. Además, aquí, con la coincidencia de que se trata de un conocido jugador cuyos millonarios ingresos como deportista los ha invertido en los ladrillos.
Desgraciadamente, el fraude amenaza al mayor espectáculo del mundo. A esa rica ubre de publicidad en lo que la televisión ha convertido al fútbol, ya que es el entretenimiento que consume mayores horas de exposición familiar en los hogares, y al que se han "arrimado" todo tipo de pelajes. Desde autoridades políticas locales (lo que antes eran llamados caciques) hasta constructores de pico y pala.
Ejemplos en Europa hay por doquier. En Italia lo están viviendo actualmente con los falsos balances y la evasión fiscal. Y es que la plusvalía ficticia domina el mundo del balompié. También en Portugal el dinero sucio se lava en el fútbol, con una grave promiscuidad entre deporte, municipios y constructoras. En España ya hemos tenido también importantes ejemplos con la intervención judicial del Atlético Madrid de los Gil y Gil y las presuntas irregularidades contables de la Federación Española de Angel María Villar. Por eso, al compás del dinero fácil al fútbol se acercan especuladores de todo tipo, raza y condición, por ejemplo el ucraniano Dimitri Peterman, que tras su paso por el Racing de Santander domina hoy el Alavés de Vitoria.
El fútbol se ha convertido en un campo fácil para lavar dinero con promiscuidades políticas que no se saben donde empiezan y donde terminan. Dentro de muy poco tiempo sabremos quien ha ganado el Mundial de Alemania. Quien gane la Copa podrá refugiarse en ella. Pero no podremos olvidar que el fútbol europeo y mundial está al borde del colapso, precisamente, por los personajes que lo rodean y lo manipulan.
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