En un trabajo exhaustivo
realizado junto a la responsable de información de este
portal de internet, Yolanda Rodríguez, hemos llegado
a la conclusión que los llamados "ricos", o mejor
dicho "poderosos", han encontrado una nueva manera
de esquivar o burlar al Fisco. Es decir, una nueva fórmula
que ha sustituido a las ya famosas cesiones de crédíto,
donde se utilizaban hasta nombres de fallecidos o de
"primos". Una estrategia bancaria muy utilizada a
comienzos de los años noventa por entidades como el Banco
de Santander y que puede llevar de nuevo, y en breve, al
omnipotente banquero cántabro, Emilio Botín, al banquillo
de los acusados de la Audiencia Nacional.
Nos estamos refiriendo a las Simcav (Sociedad de Inversión
Mobiliaria de Capital Variable) que en poco tiempo se han
convertido en el vehículo de inversión favorito de los
poderosos. Pero no sólo las grandes fortunas del mundo de
las finanzas cuentan con una Simcav de su propiedad, también
relevantes personajes del mundo de la banca, de la
construcción, de la moda o de los medios de comunicación,
según consta en los registros de la Comisión Nacional del
Mercado de Valores (CNMV), tienen hoy en día una Simcav. Y
eso, a pesar de que para constituir una se necesita un mínimo
de 100 socios (muchos de ellos son tapaderas) y un
patrimonio de 2,4 millones de euros.
Entre los propietarios de una Simcav aparecen, por ejemplo,
el dueño de Zara, Amancio Ortega, su ex mujer Rosalía
Mera, los hermanos Andik, dueños de Mango, la
"constructora" Alicia Koplowitz, el presidente de
la patronal vasca, Ramón Knorr, los banqueros Francisco
González, Alfredo Sáenz, Emilio Botín o la familia Ybarra,
y el presidente del Real Madrid Florentino Perez, por citar
algunos. Pero lo más curioso es que detrás de las Simcav
aparecen destacados periodistas y magnates de la comunicación
como el propietario del grupo Prisa, Jesús Polanco, su
consejero delegado, Juan Luis Cebrián, el presidente y
fundador de La Razón Luis María Anson, la televisiva Ana
Rosa Quintana, el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez,
la Asociación de la Prensa de Madrid, con Fernando González
Urbaneja a su frente, o miembros del grupo editorial
Recoletos, que invirtieron en ellas las ganancias obtenidas
cuando salió a bolsa su compañía, como su actual
propietario Jaime Castellanos.
Estas sociedades, además de una gran rentabilidad media,
ofrece a sus partícipes grandes ventajas, ya que este tipo
de sociedades, a diferencia de los fondos, permite a sus
titulares diseñar y modificar tantas veces como deseen su
política de inversión. Además, gozan de un tratamiento
privilegiado en lo que se refiere al pago de impuestos, ya
que sobre las ganancias tan solo se abona un 1% de impuestos
frente al 35% general. Y permiten que no afloren plusvalías
sobre las que tributar, salvo que se vendan participaciones
de la misma. La creación de estas sociedades sólo tiene
sentido para patrimonios superiores a los 30 millones de
euros que se invierten, en ocasiones gracias a una información
privilegiada, en una buena cesta de valores y de fondos. Por
eso, las Simcav constituyen el enésimo eslabón de la
cadena que configuran las grandes fortunas creando auténticos
entramados de sociedades instrumentales.
En el caso concreto del todopoderoso editor Jesús Polanco,
éste tiene casi 400 millones de euros en tres Simcav que
son gestionadas por el Banco Urquijo. Las tres sociedades,
con nombre Nomit Inversiones, Nomit III Internacional y
Nomit IV Global, están a nombre de su hijo, Ignacio Polanco
Moreno, aunque en ellas también figura Adolfo Valero
Cascante, consejero de Prisa y miembro de las comisiones de
auditoría y retribuciones de la compañía. Por su parte,
el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián tiene más
de cuatro millones de euros invertidos en la sociedad Sapri,
que gestiona Morgan Stanley, sociedad que curiosamente tiene
invertido un porcentaje significativo de su fondo en Prisa.
Otro significado comunicador, también miembro de la Real
Academia de la Lengua, y fundador del diario La Razón, Luis
María Anson, tiene su dinero invertido en la Simcav Yak
Investment, bajo el control de la firma UBS. Mientras que la
presentadora de las mañanas de Telecinco, Ana Rosa
Quintana, ha constituido recientemente, el 25 de noviembre
de 2004, su propia Simcav llamada Alquite Inversiones, con
el banco portugués Espirito Santo de gestor. Al frente de
esta Simcav aparece otra sociedad instrumental de la
Quintana, ésta de nombre Otelum. Dada la reciente
constitución de Alquite aún no consta su cartera en la
CNMV, pero sí se sabe que su consejero delegado es el
actual marido de la periodista el arquitecto sevillano Juan
Leocadio Muñoz Tamara.
También el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, aparece
relacionado con la Simcav Pegasides, que tiene a Banesto
Bolsa de gestor y en la que, pese a que él no figura como
consejero, si que aparece en el registro de la CNMV como
principal accionista de la misma la sociedad PJ Inversiones,
propiedad del director de El Mundo. Pegasides tiene una
inversión de 35 millones de euros.
Por su parte, la Asociación de la Prensa de Madrid cuenta
desde el 2002 con su propia Simcav, APM 2001, que tiene de
gestor al SCH. Curiosamente, esta Simcav controlada por un
reducido grupo de jefes de comunicación de grandes
empresas, donde incluso se encuentra el jefe de comunicación
de la bolsa española, goza de una información privilegiada
en el mundo de los negocios pero, sin embargo, no tiene
ninguna posición en empresas de medios de comunicación
como Antena 3, Prisa, Recoletos, Sogecable y Telecinco.
Precisamente este sector ha sido el más rentable de nuestro
mercado en el pasado año de 2004.
Grandes fortunas
Alicia Koplowitz es la propietaria de Morinvest, la mayor
sociedad del mercado español, con un patrimonio invertido a
través de ella de 600 millones de euros. Invierte en unos
15 valores de la bolsa española y su cartera de renta
variable extranjera está compuesta por casi 400 compañías.
Por ejemplo, participa en el capital de empresas como
Colgate, eBay, Intel, AT&T, Yahoo, Viacom, Telmex,
American Express, Coca Cola, General Electric, Microsoft y
Petrobras. Entre sus apuestas más importantes en los
mercados internacionales destaca la inversión de 64,5
millones de euros en un fondo de Goldman Sachs, realizada en
el segundo semestre de 2002.
Entre las 15 empresas españolas de su cartera se
encuentran, entre otras, Telefónica, Logista, Terra, Gas
Natural, Inditex, Recoletos, Sogecable, Celtia, con
inversiones que superan en casi todos los casos un millón
de euros. Entre las que ha dejado de lado, se encuentra su
participación en el BBVA, entidad bancaria en la que llegó
a tener hasta el 7% de su capital. Por otro lado, la
sociedad de Alicia Koplowitz ha irrumpido en Repsol y en Red
Eléctrica, invirtiendo 16 millones y 755.00 euros,
respectivamente. Otra entrada digna de mención por lo
relevante -que no por el importe- es la hecha en Ferrovial,
la constructora de la familia Del Pino, en la que han
colocado cerca de 400.000 euros.
Morinvest cerró 2004 con un patrimonio de 585 millones de
euros. Tiene un importante peso en fondos de inversión de
Bestinver y Fonditel, en los que tiene invertidos más de 50
millones de euros en total. Hay que destacar que la sociedad
vuelve a tener posiciones en FCC, en la que ha colocado 7,2
millones de euros. Por su lado, ha salido de Antena 3,
Telecinco, Urbis y TPI. Asimismo, la Simcav dispone de altas
participaciones en hedge funds y fondos internacionales, con
más de 40 productos distintos en cartera. La valoración de
Morinvest es de 9,01 euros por título, frente los de 8,55
finales del año pasado.
Morinvest, además de una rentabilidad media alcanzada del
17,51%, ofrece a Alicia Koplowitz grandes ventajas, ya que
este tipo de sociedades, a diferencia de los fondos, permite
a sus titulares diseñar y modificar tantas veces como
deseen su política de inversión. Pero la verdadera
cabecera de su holding es la sociedad de participaciones
Omega Capital S.L..(que cuenta con una a Agencia de Valores,
Botavara Blanca, en la que aparece como consejero Alberto
Cortina Koplowit, hijo de Alicia y de Alberto Cortina). A
través de Omega, domina el 3% de la compañía Brisa, la
mayor concesión de autopistas en Portugal, con un capital
invertido de 300 millones de euros. También tiene una
participación estable en Acerinox, donde controla el 7% del
capital y goza de un puesto en su consejo de administración.
Otra de las operaciones significativas que realizó fue
adquirir un 10% del capital de la empresa de cable Multitel.
Con esta adquisición, tomó una participación indirecta en
la operadora de cable Ono y en la compañía de
telefonía Uni2, cuyo principal accionista es France
Telecom... A su vez, es vocal de la junta directiva del
Instituto de la Empresa Familiar, uno de los principales
lobbys empresariales españoles.
El cerebro de todos sus negocios es el economista Oscar
Fanjul, que actualmente ocupa la presidencia de honor de
Acerinox. Fanjul, que nació en Chile de padres españoles
exiliados, regresó a España a los 11 años para estudiar
en el Colegio del Pilar. Es catedrático de la Universidad
Autónoma de Madrid y llevó a cabo, bajo el gobierno de
Felipe González, la brillante reestructuración del
Instituto Nacional de Hidrocarburos. Fue presidente de
Hidrocantábrico y de Repsol, donde estuvo como presidente
diez años hasta la llegada al poder del PP. Después, entró
como consejero de Unilever, que abandonaría para ser el
fiel asesor financiero de Alicia Koplowitz.
Dos de las Simcav también más grandes de España son Alazán
Inversiones 2001 y Keblar de Inversiones, del empresario
gallego Amancio Ortega dueño de la cadenas Zara, Bershka,
Stradivarius, Pull&Bear, Massimo Dutti y Oysho. Ambas
simcav cuentan con 637 y 781 millones de euros,
respectivamente. A través de ellas, en la bolsa española
está presentes en valores como Aguas de Barcelona, NH
Hoteles y SCH, con una participación significativa: 5%, 10%
y 0,045%, respectivamente. Otras grandes fortunas que
invierten en las Simcav son las de Rosalía Mera (ex mujer
de Amancio Ortega), que tiene 340 millones de euros
repartidos entre sus Simcav Breixo y Soandres, y la de los
hermanos Andik, dueños de Mango, que tienen un auténtico
dineral en sus sociedades como Dardanelos, Aknam, Ansave,
Masave y Topkapi.
Las fortunas de banqueros y constructores
También presidentes y ex presidentes de entidades bancarias
aparecen en el registro de la CNMV. Por ejemplo, Francisco
González, máximo ejecutivo del BBVA, dispone de Orto
Inversiones, que cuenta con un patrimonio de 9,9 millones de
euros y donde aproximadamente la mitad de este dinero está
colocado en fondos de inversión del propio banco. Por su
lado, Alfredo Sáenz, consejero delegado del SCH, tiene una
Simcav llamada Perseus. Dentro también del SCH,
Emilio Botín O´Shea, hijo del patriarca Don Emilio, tiene
cerca de 9 millones de euros invertidos en Topaz
Inversiones, donde la práctica totalidad de su cartera
está en renta fija. Esta sociedad está gestionada por el
Banco Urquijo.
Por su parte, las familias de Neguri, como los Ybarra, también
cuentan con Simcav. Una de ellas es la llamada Valores Bilbaínos,
con un patrimonio de 38 millones de euros, gestionada por la
firma Consulnor, una conocida entidad del País Vasco que
también tiene como clientes a Roman y Gorka Knorr,
dirigentes de la patronal vasca.
Futuro de las SIMCAV
La primera vez que la figura de las Simcav aparece en el
ordenamiento jurídico es en 1964, pero no se desarrolla
hasta 1984, aunque no adquiere las ventajas fiscales hasta
1992. Desde hace ya tiempo existe una batalla planteada
sobre su futuro. Expertos en el ámbito económico han
pedido que se endurezca el trato fiscal a estas entidades
que, al tener la consideración de inversión colectiva,
tributan bajo el régimen de incremento de patrimonio, es
decir, sólo declaran a Hacienda cuando retiran el dinero.
Sin embargo, muchos expertos aseguran que si se penaliza a
estos grandes capitales, las fortunas no tardarán en
marcharse a Luxemburgo, Suiza o cualquier otro paraíso
fiscal.
Ahora, el futuro de las Simcav se presenta prometedor, ya
que según las últimas noticias sobre el Reglamento de
Fondos, se abrirá la mano a la creación de Simcav por
parte de patrimonios más reducidos. Bastarán sólo 20
accionistas (no 100 como ahora) y 480.000 euros (ahora 2,4
millones) para que tengan luz verde. Algo habrá que hacer
ya que durante el pasado año de 2004 se constituyeron 119
Simcav frente a las 247 de 2003, lo que supone un descenso
del 52 por ciento. En estos momento, al cierre del pasado
ejercicio de 2004, el numero total de sociedades de inversión
colectiva ascendía a 3.013, con un patrimonio total de
22.155 millones de euros, según la información facilitada
por la CNMV. Lo que está claro es que hoy en día las
Simcav constituyen el gran instrumento de inversión de los
patrimonios más singulares y poderosos.