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La gran preocupación existente en toda la opinión pública
sobre los múltiples accidentes laborales, debido al
incumplimiento por parte de las empresas de las normas más
elementales de seguridad, así como de la mala calidad de
los materiales, ha hecho recapacitar al Gobierno de Rodríguez
Zapatero, que ya ha mandado al Fiscal General del Estado, Conde
Pumpido, que estudie la viabilidad de crear una fiscalía
exclusiva para los accidentes laborales. La noticia que
hoy da el portal E-Defensor ha sido ratificada por el
propio vicepresidente del Consejo General del Poder
Judicial, Francisco Salinas Molina. Se trata de
mermar las graves consecuencias que estos accidentes
laborales están ocasionando en el devenir económico y
social de España en los últimos tiempos.
Los accidentes laborales y sus graves consecuencias,
debido al no cumplimiento por parte de las empresas
de las normas más elementales de seguridad, así
como de la mala calidad de los materiales, son hoy en
día como una de las grandes lacras de la España democrática.
Así lo piensa y refleja también el vicepresidente del
Consejo General del Poder Judicial, Francisco Salinas,
quien ha manifestado a E-Defensor que: "se
que el Fiscal General ya está trabajando en una Fiscalía
Especial para Accidentes Laborales. Este es un grave
problema, porque en España hay muchos más accidentes
laborales que de tráfico. No podemos tolerar que haya
tantas muertes por accidentes de trabajo".
Fernando Salinas es Magistrado del Tribunal Supremo
(Sala IV de lo Social) y Vicepresidente del Consejo General
del Poder Judicial, donde llegó como vocal a propuesta de
la Asociación "Jueces para la Democracia", siendo
el candidato más votado de esta Asociación. Estudió la
carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona y en 1973
comenzó su carrera judicial como juez de primera instancia
e instrucción en la localidad barcelonesa de Sant Feliu de
Llobregat. Desde 1979 presta sus servicios judiciales en la
jurisdicción laboral. Ha sido Magistrado Decano de las
Magistraturas de Trabajo de Barcelona y perteneció a la
Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de
Cataluña hasta diciembre de 1996. Ha participado en
distintas comisiones para la elaboración de leyes
procesales, en especial en el Anteproyecto de Ley de
Procedimiento Laboral del año 1990.
Ante la pregunta de E-Defensor sobre las causas de
los accidentes laborales, la respuesta de Francisco
Salinas es clara y notoria: "Primero a la
temporalidad y precariedad en el trabajo. Luego que los
trabajadores llegan sin cualificación alguna de
agencias de trabajo temporal, de contratas y subcontratas.
Y, por último, a los grandes defectos de seguridad de
determinadas empresas, que no cumplen con las más mínimas
normas. Fíjese, el otro día tuve que llamar la atención
al secretario del CGPJ porque aquí mismo, en la sede de
nuestro Consejo, se estaban realizando unas obras que
incumplían las normas de seguridad por parte de la empresa.
Y si esto ocurre aquí, qué no va a pasar en otras partes.
Para luchar contra este lastre, debemos lograr que todos los
accidentes de trabajo vayan a una sola jurisdicción y no
como ahora que van a todas, menos a la militar".
A otra pregunta, también vital para la vida política de
España, sobre la negociación con la banda terrorista
ETA, Salinas también se muestra rotundo: "Hoy
por hoy, hay que darle un margen de confianza al Gobierno,
como ha hecho el Parlamento, para que con los medios que se
estimen más idóneos, no sólo con los medios policiales,
acabe con el terrorismo de ETA, que es lo que nos interesa a
todos".
-¿Los etarras deben cumplir las penas a rajatabla?
- La última resolución del Supremo a mi me parece que va a
causar un grave perjuicio al concepto que la Constitución
tiene de rehabilitación. Por que si existen unos
beneficios penitenciarios con la finalidad de que las
personas puedan salir, lo único que se logra con estas
resoluciones es que hagamos que un preso común, que no es
terrorista, le de lo mismo tener una buena conducta en la cárcel,
que no tenerla. Realmente lo que estamos haciendo es que se
pudra en la cárcel y que no se rehabilite y que cuando al
final salga al exterior esté peor que cuando entró. Por
eso hay que valorar muy mucho las decisiones que se tomen
en un caso concreto. Porque se debe velar por el
principio constitucional de igualdad y el Estado de
Derecho tiene medios para combatir el terrorismo sin
vulnerar este principio. Un Estado no debe tener 'Guantánamos'.
En una democracia debemos utilizar todos los medios legales,
que nos gusten o no existen y no podemos ir ajustando las
normas ante casos concretos y con actuaciones
disparatadas. Decisiones como la del Supremo tienen su
efecto pernicioso. Creo que el Estado de Derecho tiene
la grandeza suficiente para que se establezcan normas
especiales para luchar contra el terrorismo. Y que en las
normas que se establezcan se piensen también en las otras
personas que están en prisión.
-Si el terrorismo de ETA acabase, ¿debería también
finalizar su existencia la Audiencia Nacional?
-Si todo va bien y se logra el proceso de paz y el
terrorismo con ETA desaparece, creo que la Audiencia
Nacional debe desaparecer. ¿Por qué? Porque ese
acercamiento de los ciudadanos a la Justicia que tanto
proclamamos se debe concretar ya en cada comunidad autónoma,
que sea ya el País Vasco o Cataluña quien instruya los
casos. Y en lo social y en lo contencioso administrativo se
podrían repartir los asuntos entre los distintos
tribunales, como claramente refleja y establece la
Constitución. Y no digo que la Audiencia Nacional no sea
constitucional, pero que en el diseño lógico lo que
priva es su desaparición. Y confío en que un plazo
razonable así sea.
-¿Considera que el traslado del fiscal Jefe de la
Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño, al Supremo ha sido
una decisión política o estrictamente basada en criterios
profesionales?
-Ante todo, me parece que el fiscal Fungairiño es un
profesional muy competente, pero que si existían
discrepancias tan importantes con el Fiscal General del
Estado me parece que es lógico que pueda haber un cambio
en un puesto tan importante como es la jefatura de la
Fiscalía de la Audiencia Nacional. Y que allí haya una
persona que esté más en sintonía con la persona que un
gobierno democrático ha elegido como Fiscal General,
para trabajar en común y que comparta los mismos criterios
por si luego hay que pedir responsabilidades. El señor
Conde Pumpido tiene todo el derecho a que en esa cadena de
mando haya una sintonía.
A la pregunta sobre la crispación que se vive y a la
politización desmedida de la justicia, Salinas
también afirma con rotundidad y claridad: "Es una
consecuencia del clima de crispación que se está viviendo
en estos últimos años y no sólo debido al cambio del
gobierno sino que incluso antes, con la guerra de
Irak que hizo que la sociedad civil se movilizara. Todo
ello ha generado ese clima de crispación que también se
traslada y refleja en la Justicia. Se está utilizando a
los jueces y eso si que es grave".
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