La nueva Cajasur realizó en octubre un "crucero formativo" para sus directivos por aguas del Danubio pagado por sus impositores
Por Juan Luis Galiacho
La nueva Cajasur, caja de
ahorros fundada por la Iglesia Católica y bajo el
control del Cabildo Catedralicio de Córdoba, que el
pasado 19 de noviembre volvía a estar bajo la tutela
de la Junta de Andalucía, se permitió realizar en
los primeros días de octubre un "crucero
formativo", pagado por sus impositores,
para que sus dirigentes se formasen por aguas del
Danubio.
Un viaje al que asistieron la mayoría de los miembros
del Consejo de Administración y Comisión de Control de
Cajasur, acompañados por familiares, según ha
denunciado el sindicato independiente Cecasur.
Un "crucero formativo" que fue
aprobado el pasado mes de mayo, cuando aún presidía
la Caja el omnipresente sacerdote Miguel Castillejo,
que ha estado en el poder 28 años.
El sindicato Cecasur ya ha exigido la máxima
información sobre dicho crucero para que la
transparencia sea también una de las características
de esta nueva etapa política y considera necesario
obtener respuesta a cuestiones cómo: ¿Es cierto que
el barco contratado contaba con más de 100 plazas,
cuando los asistentes no han superado los 55?
¿Es cierto que en ambientes eclesiales se ha
comentado la ausencia de la diócesis de varios
vicarios que son consejeros de Cajasur? ¿Los
directivos que han viajado han asistido a clases de
"formación", tal y como era el
fin del crucero?
Además el sindicato Cecasur recuerda que el
evento se ha celebrado a tan solo unos días de la Fiesta
del Ahorro, donde los trabajadores, desde hace años
y por acuerdo de las partes en convenio de empresa,
vienen percibiendo una cantidad lineal a cuenta de
incentivos. "Esperamos que estas sesiones
formativas no sean óbice para que la parte social
reciba su anticipo en cuantía igual a la del año
pasado más el IPC correspondiente por la subida del
nivel de vida", afirman.
La Iglesia y el PSOE se han dado la mano para
repartirse el poder en la Cajasur, a pesar de
sus supuestas controversias o de lo que determinados
sectores quieren lanzar públicamente. Así, el obispo
de Córdoba, Juan José Asenjo, y el consejero
de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía, José
Antonio Griñán, escenificaban el pasado 19 de
noviembre la buena sintonía entre ambas instituciones
con la constitución de la nueva asamblea general
de Cajasur, siguiendo el guión pactado por ambos
en diciembre de 2004, en el abrazo conocido como
"Pacto de Santa Lucía".
Se culminaba de este modo el proceso por el que Cajasur
pasaba a manos políticas. En 2002, bajo la
presidencia del omnipresente sacerdote Miguel
Castillejo,Cajasur huyó entonces del
control autonómico y se situó bajo el paraguas del
Ministerio de Economía, entonces bajo el control del
PP. Tras la victoria del PSOE en las elecciones autonómicas
de marzo de 2004, el consejero Griñán, y el
obispo Asenjo comenzaron una negociación que
ha permitido el regreso de Cajasur al control político.
Una operación beneficiosa para los partidos
dominantes que se reparten el poder en el consejo de
esta Caja, con cuatro miembros el PSOE y con dos cada
uno, PP e Izquierda Unida.
El actual presidente de Cajasur, el canónigo Juan
Moreno, continuará en su cargo en la nueva etapa
hasta que cumpla la edad de jubilación obligada, los
75 años, a comienzos de enero de 2007. El PSOE se
queda con la vicepresidencia primera, de carácter
ejecutivo, que ostentará el alcalde de Palma del Río,
el socialista Salvador Blanco. La
vicepresidencia segunda, no ejecutiva y con funciones
de representación del presidente, será para otro canónigo
que apunta a ser el nuevo recambio presidencial, Fernando
Cruz-Conde. Una tercera vicepresidencia que se
creará en breve la ocupará gracias a este reparto el
PP, probablemente el ex eurodiputado popular Juan
Ojeda. Para acomodar este acuerdo será necesario
reformar los estatutos en una Asamblea general
ordinaria que se celebrará a finales de diciembre,
una vez se haya configurado este nuevo reparto de
poder en la entidad en la que por primera vez en su
historia aparecen tres mujeres en su consejo.
Tras meses de tiras y aflojas, la Iglesia cede a
todo cuanto le han exigido los políticos andaluces,
ante el temor de una intervención del Banco de
España. Lo último ha sido la creación de una
tercera vicepresidencia en la Caja. Este acuerdo se
terminó de cerrar en una conversación entre el
presidente del PP andaluz, Javier Arenas (de
nuevo con poder en la sede de Génova, concedido por
el ahora hombre fuerte Angel Acebes), y el obispo Juan
José Asenjo. La unidad de los tres partidos que
suscribieron un pacto sobre el futuro de Cajasur
(PSOE, PP e IU) ha sido vital para que la Iglesia
cambiase la cara. De nuevo el control de una caja de
ahorros ha sido clave para que PSOE, PP e IU olviden
las rencillas acumuladas en la etapa anterior y
lleguen a un acuerdo para repartirse la cuota del
poder político en la entidad cordobesa. El
compadreo político se hace efectivo, en esta ocasión,
con Cajasur.