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Aunque “lobby” es un
termino ingles que significa literalmente “pasillo” y se
aplica especialmente a los individuos que hay en el interior
de los edificios gubernamentales, hoy en día este término se
ha extendido a otros ámbitos de la vida como el deporte, la
economía, el mundo rosa... y, en general, a cualquier
sector que mueva dinero. Los lobbistas se han
convertido en un poder cada día menos en la sombra.
En los Estados Unidos existen más
de 1.500 lobbies. Los hay de armas, electricidad,
banca, productos farmacéuticos, tabaco, algodón, químicos;
los hay también sectoriales, nacionales, religiosos y hasta
de jubilados. Todo allí se mueve a través de lobbies.
Hace poco más de un mes saltó el escándalo de la contratación
por parte del Gobierno del PP de un influyente despacho de
abogados estadounidense, Piper Rudnick, al que pagó dos
millones de dólares para que ejerciera su influencia entre
los parlamentarios de aquél país al objeto de que el
entonces presidente José María Aznar recibiera la Medalla de
Oro del Congreso. Pese a la polémica, el uso de un lobby
para conseguir reconocimientos en EEUU ha sido una práctica
habitual desde el inicio de la democracia.
Además de Adolfo Suárez, otro
ex presidente, Felipe González, disfrutó en la primavera de
1983 de los servicios de la empresa de comunicación,
relaciones públicas y relaciones gubernamentales, Haley,
Kiss and Dowd, con
motivo de su viaje a Estados Unidos para entrevistarse con el
entonces presidente republicano Ronald Reagan. Tal y
como afirma Julio Feo en su libro
“Aquellos años”, esa “era la única forma de
asegurar el éxito de la visita”. Este contrato se pudo
llevar a cabo porque uno de los socios de la firma, James Kiss,
pretendía establecer un acuerdo con el Gobierno para llevar
la imagen de España en EEUU y establecer allí un lobby.
El pacto tenía dos partes: 10.000 dólares de honorarios y
14.000 dólares para gastos. Estos incluían la impresión de
invitaciones, su envío, el teléfono, el alquiler de
limousinas en Nueva York, la contratación de azafatas....
También diferentes organismos e
instituciones españolas suelen recurrir a los lobbies
para impulsar sus intereses en los Estados Unidos. Galicia ha
trabajado con la firma neoyorkina Earle Palmer Brown. La
Fundación La Caixa y el municipio catalán de
Gerona contrataron los servicios de Ruder Finn
Incorporated, también de Nueva York. El mayor despacho de
lobby del mundo, Hill & Knowlton, trabajó para la Junta
de Andalucía en cuestiones de la Expo 92 y para el Comité
Organizador de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
Durante la década de los
noventa, esta firma americana tenía más de 120 clientes españoles,
entre los que se encontraban empresas tan conocidas como El Águila,
Astra, Codorniú, El Periódico, Pepsi Cola España, Matutano
o Saimaza. Sin embargo, el lobby americano que más
dinero factura en España es Burson-Mesteller que trabajó en
el escándalo del AVE Madrid-Sevilla para uno de sus clientes:
Siemens. Esta misma firma, fue contratada por las tabaqueras Philip
Morris y RJ Reynolds para
bloquear los intentos de regulación de la publicidad del
tabaco en España. Intentaron manipular a políticos, científicos,
periodistas y agricultores para favorecer a la industria del
tabaco y crear el “club de fumadores por la tolerancia”.
Otros importantes lobbies en España están vinculados con
el mundo gay. Estos funcionan principalmente a través de
asociaciones, colectivos y medios de comunicación
especializados (revista Zero, Sanghay...) que logran generar
un estado de opinión favorable hacia temas como, por ejemplo,
la legalización del matrimonio entre homosexuales y su
derecho a la adopción.
También el deporte mueve mucho dinero y por eso hay destacados lobbies
unidos a él. Por ejemplo, la empresa suiza America´s Cup
Management (ACM) que gestiona los millonarios derechos de la
Copa América de Vela. La designación de sede para la mejor
competición de vela del mundo, en la que se dan cita barcos
con tecnología que más tarde se aplica a la investigación
espacial, aeronáutica y militar, no está sujeta a ningún
reglamento. Únicamente se ciñe a una puja económica y a
contratos mercantiles entre la empresa que posee los derechos
y la ciudad anfitriona. Una de las condiciones primordiales
que impone el lobby suizo es la consecución por parte
de la ciudad de patrocinadores que acepten aportar entre los
40 y 50 millones de euros para cubrir el mínimo de costes de
esta prueba.
Aunque inicialmente para la edición de 2007 se ha elegido Valencia, la
ACM, llegado el caso, podría esgrimir un incumplimiento de
contrato para cambiar la sede a Barcelona. En el fondo, se
trata de una guerra política de intereses entre dos ciudades
gobernadas por dos fuerzas opositoras, el PP y el PSOE,
respectivamente. Tras la victoria socialista en las pasadas
elecciones de marzo, muchas son las voces disonantes dentro
del Gobierno de Rodríguez Zapatero que alegan que Barcelona
cuenta con mejores instalaciones e infraestructuras para
gestionar un evento de esta magnitud.
Otro
caso singular de supuestas influencias en el sector deportivo
es el del ex jugador del F.C. Barcelona y yerno del Rey Juan
Carlos, Iñaki Urdangarin, quien simultanea la vicepresidencia
del Comité Olímpico Español con los negocios de marketing
deportivo. Su empresa, Octagon Esedos, tiene entre sus
clientes a federaciones integradas en el Comité, a numerosas
corporaciones públicas y a empresas privadas como Coca-Cola,
el Corte Inglés, Iberia, Telefónica, Vodafone, Repsol....
Urdangarin se retiró del balonmano profesional en marzo de
2001 y comenzó a trabajar en enero de 2002 como director de
Planificación y Desarrollo en Octagon Esedos. El marido de la
Infanta Cristina también es socio fundador de Noos Consultoría
Estratégica. y director de Planificación y Desarrollo de
Motorpress Ibérica.
Precisamente,
en 1996, Esedos unió fuerzas con Motorpress, grupo editorial
con publicaciones en todo el mundo y con cabeceras en España
como Autopista, Automovil, Coche Actual, Motociclismo, Men's
Health, Tennis a fondo,
etc...En el año 2001 Esedos entró a formar parte del grupo
Octagon, que fue creado por Interpublic Group en 1997. Desde
entonces forman la nueva marca Octagon Esedos que hoy cuenta
con 52 oficinas repartidas en 24 países. La empresa de
Urdangarín se ha convertido en un punto de referencia dentro
del marketing deportivo español.
En la Unión Europea
A nivel europeo, por
chocante que parezca, los lobbies y las instituciones
comunitarias funcionan como un matrimonio bien avenido. En
Bruselas hay registrados unos 3.000 despachos, principalmente
de presión industrial o financiera. Los
lobbistas que residen allí mantienen un contacto
directo con funcionarios y eurodiputados para que las leyes
resulten de su agrado. Las reglas deontológicas de la Comisión
no han evitado la conversión de funcionarios en cargos de
empresas directamente vinculadas con las funciones que antes
desempeñaban en el Ejecutivo europeo. Entre los casos más
llamativos, está el fichaje del ex comisario de
Comunicaciones Martin Bangemann por la empresa Telefónica; el
del funcionario de la Dirección General de Empresas Deflet
Eckert que fichó por Microsoft; o el del ex director de la
Competencia John Temple Lang que ahora ejerce de abogado
contra la Comisión Europea.
Estos grupos de presión se
han convertido durante la última década en importantes
piezas para la construcción europea. El 90% de las oficinas
del parqué de Bruselas están ocupadas por ellos. Su forma más
usual de actuación son las cartas que envían a los
eurodiputados para explicarles por qué deben votar a favor o
en contra de una determinada directiva y las prebendas o
castigos que les puede ocasionar. Es más, los lobbistas disponen
de tarjetas de acceso para poder moverse libremente por la
sede de la Eurocámara.
Precisamente, en el manual
elaborado por la Caixa, Cómo tratar con Bruselas. El lobby
de la Unión Europea, se afirma sin tapujos que “existe
una actitud positiva por parte de las instituciones
europeas” hacia esta práctica. “Cualquier empresa, sea
cual sea su dimensión, puede influir en la política de la
Unión Europea si tiene ideas claras y sabe como enfocar la
cuestión”.
Los lobbies con mayor
implantación en Europa son Unice (voz oficial de la industria
europea desde 1958), el European Round Table of Industrialists,
el Competitivness Advisory Group, la Union of Industrial and
Employers, la Confederation of Europe, la American Chamber of
Comerce, el US Council for International Business, el
International Life Sciences Institute, el European Policy
Center, el Trans Atlantic Business Dialogue y el CAG ( Grupo
Asesor sobre Competitividad).
La acción de estos lobbies se
completa con la de bufetes de abogados, como Clifford &
Chance, Baker & McKenzie, Fresh Fields, Stanbrook Hooper,
Cleary Gottlieb – por el que ha fichado el jefe de la Unidad
de Fusiones de UE, el español Enrique González Díaz –,
Linklaters, S. J. Berwin...
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