|
Este verano las bandas organizadas de criminales han llenado España de inseguridad y han provocado el pánico entre la población. En la isla de Mallorca se han producido espectaculares robos en mansiones de lujo situadas en la elitista y vigilada urbanización palmesana de Son Vida, donde descansan las principales fortunas europeas. La policía lleva contabilizados siete robos en esta urbanización, aunque no descarta que se haya producido alguno más no denunciado, ya que en las en las cajas fuertes de estas mansiones se guarda principalmente joyas y dinero negro. La policía sospecha que los autores son las bandas de albano-kosovares, una de las más peligrosas y especializadas en este tipo de robos. Suelen actuar de noche aprovechando que los inquilinos están dormidos. Utilizan un gas somnífero que introducen por los conductos del aire acondicionado y que deja a los propietarios en estado de inconsciencia, permitiéndoles trabajar con toda impunidad. En los robos denunciados en Son Vida, los millonarios, principalmente de nacionalidad alemana, se han despertado al día siguiente con la casa desvalijada, las joyas sustraídas, incluso de su mesita de noche, y sin haberse percatado del hurto.
No se descarta que estas bandas gocen de información privilegiada que les facilitan los miembros del servicio doméstico de estas mansiones. En las Baleares este servicio es de nacionalidad muy diversa, aunque los alemanes e ingleses suelen traer a trabajadores de los países del Este para labores de jardinería y como "chapuzas". La información de que disponen ha permitido a estas bandas robar en la que fuera la mansión veraniega del ex presidente del Gobierno español, Adolfo Suárez. Una espectacular casa situada en la zona alta de la urbanización de Son Vida construida a prueba de bomba y con todas las medidas de seguridad a su alcance, sin embargo esto no ha supuesto un hándicap a estas bandas criminales que penetraron en ella sin dificultad alguna.
La policía sigue analizando las pistas aunque por el momento sin ningún resultado positivo. Se da la circunstancia que durante los meses de verano en Mallorca se incrementa la seguridad con más de 500 efectivos policiales procedentes de la península con el fin de garantizar la seguridad de la Familia Real española durante el periodo estival. Pero este hecho tampoco ha constituido un problema para el normal funcionamiento de las bandas organizadas ya asentadas en las Baleares.
Mallorca, Menorca e Ibiza se han convertido en el refugio ideal para grandes inversores, empresarios y potentados mafiosos, que no sólo se convierten cada día en residentes temporales, sino que con sus fortunas han adquirido casas, mansiones y grandes fincas rurales. En ellas trabaja una mano de obra ilegal que permite formar colonias muy numerosas de inmigrantes. Por ejemplo, el número de magrebíes en Mallorca asciende ya a 20.000. A ellos se unen polacos, rumanos, etc,.. que han hecho su agosto con el butroneo en polígonos industriales, donde aflora el dinero negro, con la prostitución en puntos costeros, como El Arenal de Palma... Un ejemplo de la tranquilidad con la que se mueven estos delincuentes ocurrió en un lujoso hotel palmesano de la zona de Illetas donde un ciudadano ucraniano se permitió el lujo de estar hospedado allí varios días y cuando le pasaron la factura se negó a pagarla. Esta ascendía a cerca de 2.000 euros. Finalmente fue detenido por la policía. A estos singulares hechos se une que la isla de Ibiza está siendo cada vez mas utilizada como "puerto nevera" para esconder temporalmente la droga que se envía desde América con destino a Europa. En las Pitiusas se guarda, se enfría y luego se distribuye a toda Europa.
Según un informe policial al que ha tenido acceso e-defensor, España es el principal punto de distribución de droga de Europa, ya que aquí convergen redes criminales de los cinco continentes. Una vez que la droga está en nuestro país puede viajar en camión desde Algeciras hasta la frontera de Polonia sin pasar un sólo control fronterizo y circulando tranquilamente por el espacio comunitario. Según el citado informe, la ciudad gallega de Vigo y la holandesa de Rotterdam son los dos puntos principales de entrada de cocaína. La costa mediterránea desde Tarifa hasta Murcia, lo es de hachís; y el sur de Italia, vía Albania, de heroína.
Según los últimos datos oficiales, durante el año 2003 la policía investigó a 251 grupos criminales dedicados al tráfico de drogas, el blanqueo, la prostitución y la inmigración. De éstos se desarticularon de una manera total 153 y 57 lo fueron de forma parcial. La policía cifra en 4.000 las bandas mafiosas de impronta europea. Solo en la Costa del Sol tiene fichado como residentes a 18.000 delincuentes, aunque fuentes policiales afirman que el número es muy superior, ya que "es muy difícil saber quienes son o no delincuentes, al no tener muchos de ellos antecedentes policiales". Europol también afirma que la cuarta parte de todas las redes criminales organizadas que actúan en Europa están asentadas en España. A la policía le preocupa sobremanera la banda integrada por los búlgaros, especializada en el robo y tráfico de coches de lujo, dada su peligrosidad y violencia. Pese a ello, en el año 2003 sólo se detuvo en España a 26 búlgaros como miembros de grupos organizados.
Para los Cuerpos de Seguridad este tipo de bandas tiene un esquema establecido de funcionamiento: el grupo esta formado por más de tres personas; tiene una continuidad en sus acciones, al menos durante seis meses; cometen delitos graves y obtienen con ello beneficios, poder o influencia; hay entre sus miembros un reparto específico de tareas; existe una jerarquía o control interno; su ámbito de actuación es internacional; utilizan la violencia e intimidación; tienen estructuras comerciales o empresariales; blanquean dinero y usan la influencia o corrupción.
|