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Francisca Sauquillo, acierto del Consejo de Consumidores y Usuarios
Por Juan Miguel Pérez
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Forjada en el sufrimiento y en el trabajo duro, siempre "al filo de lo imposible", que no de lo impasible, optó por dedicar su vida a quienes sufren: los más débiles.
No lo tiene fácil en su nueva tarea por los tiempos que corren y la globalización galopante que nos arrastra a la civilización de las ocupaciones y no de trabajo, en teoría de Adam Schaff, que Alfonso Guerra cita en la segunda parte de sus memorias [Dejando atrás los vientos, Espasa Hoy].
Esta mujer fuerte, que conoce bien Europa, tiene ante si un buen trabajo en pro de la calidad y en contra la chapuza: enseñar a consumidores y usuarios a exigir sus derechos, lo que pasa por un asociacionismo al que no somos muy dados los españoles.
Tan importante como guardar la factura de compra, saber el plazo de garantía, leer la letra pequeña de los contratos, conocer el origen de los productos, los márgenes comerciales o el tipo de papel que se utiliza.
Preocupan enfermedades como el Alzheimer, cuya causa se sigue desconociendo al cabo de un siglo de existencia. No se aúnan esfuerzos en investigación.
Patatas y manzanas se pudren, no se cuida la prevención contra
incendios, se hacen trabajos de pavimentación por el sistema de "tente mientras cobro". Se nos dirá que la calidad hay que pagarla, pero frente a ello está deber de vigilar que tienen las Administraciones.
Documento Adjunto: Francisca Sauquillo, designada Presidenta del Consejo de Consumidores y Usuarios por unanimidad de los vocales
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