El Registro de la Familia Real desapareció y hubo de
rehacerse en 1986, siendo ministro de Justicia Fernando
Ledesma Bartret, y director general de los Registros y del
Notariado, Gregorio García Ancos, actualmente magistrados
del Tribunal Supremo.
Ese Registro se formalizó al ser designado Príncipe
heredero del Trono, a título de Rey, Don Juan Carlos de
Borbón y Borbón en junio de 1969, si bien su padre -Don
Juan de Borbón- abdicó de sus derechos dinásticos tras la
muerte de Franco.
Su árbol genealógico arranca en los Reyes Católicos, se
pierde en Carlos II y sigue con Felipe V, tras la guerra de
sucesión que termina en el Tratado de Utrech y la
apropiacion de Gibraltar por Gran Bretaña.
Eliminado en la batalla de Lepanto el poder turco en el
Mediterráneo, Felipe II se propone acabar con el dominio
británico en el mar e intenta la invasión con la Armada
Invencible, destrozada por una tormenta.
Napoleón se alía con España para invadir las Islas Británicas
y Gran Bretaña le corta el aliento en la batalla de
Trafalgar.
La Ley Sálica, que da primacía al varón sobre la hembra
es abolida por Fernando VII para que reine Isabel II, lo que
concita tres guerras carlistas, el empobrecimiento de España
y la pérdida de las colonias de América y Filipinas.
Estados Unidos inicia su imperio con Puerto Rico, Cuba y
Filipinas. Su permanente alianza con Gran Bretaña le lleva
a intervenir en la Segunda Guerra Mundial y liderar la
"guerra fría" contra la Unión Soviética, que -más
que una dictadura del proletariado- lo fue de doce millones
de funcionarios corruptos.
El derrumbe del comunismo empezó en Polonia, con el apoyo
de Estados Unidos y la Iglesia Católica, y culmina en 1990,
pistoletazo de partida para la globalización: el
capitalismo campa por sus respetos.
Estados Unidos y Europa, aliados en la OTAN, se perfilan
enemigos en al ámbito económico según se consolida la Unión
Europea. Al dólar y al euro se enfrentará pronto otra
moneda que saldrá del mercado asiático: China, Japón y La
India, que intentarán entrar en el mercado suramericano.
Mientras África perece de hambre, Estados Unidos se afana
por manejar el grifo del petróleo, soliviantando al Islam,
con su bastión fundamentalista en Irán, que ya tiene la
bomba atómica y no tardará en arrojarla sobre Israel y,
después, en el Vaticano.
La tercera guerra mundial llegará, si es que antes no
perece el planeta Tierra arrasado por la sequía, el fuego,
la desertización, los tifones, las tormentas, los volcanes,
los terremotos y las epidemias.
Seguramente queden África, Australia y la Isla de Pascua
para intentar esa historia de amor que es la Creación,
cuando el ser humano deje de mirarse al ombligo y aprenda a
compartir penas y alegrías.