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El ministro de Justicia presentó el libro "Homo globalis En busca del buen gobierno", de Manuel Escudero, apóstol del
"neorrepublicanismo"
Por Juan Miguel Pérez
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El notario mayor del Reino, Juan Fernando López Aguilar, presentó anoche, en Madrid, un libro editado por Espasa al precio de 19,90 euros, en el que Manuel Escudero -consejero asesor de Naciones Unidas, coordinador del Programa 2000 del PSOE- propone una nueva teoría de la izquierda, que denomina "neorrepublicanismo", basada en el individuo y con el objetivo prioritario de adoptar "la garantía para todos de una libertad basada en la ausencia de dominación, no sólo política, sino también económica y social".
Es decir, un programa político para una nueva era llena de retos e incertidumbres frente a lo que se hace necesario un cambio profundo en la forma de entender la política y la acción de gobierno, que debe traducirse en la innovación capaz de hacer frente -con éxito- a los nuevos retos de nuestra época.
En Suresnes (1974), el PSOE dejó de ser marxista (en una intervención de tres cuartos de hora, Felipe González dejó claro que no era necesario hacer constar esa circunstancia, que Luis Yáñez calificó posteriormente de "mentira" ante Olof Palme), después dejó de ser republicano (al menos, en el Congreso celebrado en Madrid cinco años después, excluyeron tal calificativo en la ponencia política) y ahora se propugna esa transformación "desde las filas de la socialdemocracia".
Hoy entiendo que la política es el arte de lo posible y me apresto a leer con atención la propuesta porque me considero ciudadano globalizado.
El solomillo está servido. Es la parte más sabrosona por ser la del centro: la que permite alcanzar una mayoría cómoda para gobernar sin el incordio de los compañeros de viaje.
Pero en el fondo está la persona -que los italianos califican de humana en su constitución-, de la que nos dice Manuel Escudero que ahora está más y mejor informada que nunca y que está dotada de "un superior sentido ético y moral, que desconfía de los políticos profesionales y de los empresarios de la nueva economía, no necesariamente afiliada a partidos o asociaciones políticas y sociales, capaz de movilizarse espontáneamente frente a la injusticia o la mentira".
Opino que el pueblo es sabio y pasa factura y que los políticos, cuando han alcanzado el poder, a veces se aíslan de la realidad por la moqueta o porque sus colaboradores silencian lo que consideran negativo. Es sano saber por qué se cabrea la gente.
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